Oligoterapia, la forma natural de recuperar energía y vitalidad además de secuelas de enfermedades.

Los oligoelementos son moléculas que, si bien se encuentran en muy pequeñas cantidades, son indispensables para el normal funcionamiento del organismo. Su aporte al organismo resulta esencial para muchos de los procesos metabólicos, entre otras funciones. Por ejemplo: azufre, litio, magnesio, selenio.



El nombre de oligoelementos viene dado precisamente por esa condición de necesitar muy poco, pues si se necesitara un consumo mayor diario, a esos componentes se los llamaría directamente minerales.


Químicamente, los oligoelementos son metales o metaloides que están en el cuerpo en dosis infinitesimales, pero que tienen un rol importante pues actúan como catalizadores de reacciones químicas del organismo: aceleran o retardan las reacciones químicas sin consumirse en la misma reacción.

Es por esta condición esencial que cada oligoelemento tiene un intervalo óptimo de concentración, y tanto su escasez como su exceso son perjudiciales para la salud.


Funciones de los oligoelementos


Las funciones de los oligoelementos incluyen su condición de agentes complementarios enzimáticos y hormonales, el rol de estabilizadores de los ácidos nucleicos, además de ser importantes en todo el proceso de crecimiento, embarazo, lactancia, menopausia y envejecimiento. En el caso de alergias, tumores, enfermedades degenerativas, depresión y enfermedades cardiovasculares, la curación propia del cuerpo tiene que ver con esta clase de elementos.


Ejemplos de oligoelementos

  1. Calcio. Ayuda a la formación y solidez de los huesos y los dientes, contribuye a la coagulación de la sangre y a las funciones musculares. Ayuda a la prevención de la osteoporosis de las mujeres en periodo de menopausia.

  2. Aluminio. Ayuda a la osificación de los cartílagos, así como al trabajo intelectual y al mejoramiento de los estados de ansiedad, insomnio y estrés.

  3. Azufre. Regulador de las propiedades alérgicas, además de mejorar las defensas de las vías aéreas superiores contra varias infecciones.

  4. Germanio. Actúa como antioxidante y antienvejecimiento, además de incrementar la función sexual.

  5. Molibdeno. Detoxifica el hígado e interviene en la salud cerebral.

  6. Zinc. Cofactor de diferentes funciones de crecimiento, inmunidad y de la cicatrización de la piel. Sintetiza proteínas, lípidos y carbohidratos, además de ayudar al crecimiento y desarrollo del sistema nervioso central.

  7. Fósforo. Primordial para el sistema nervioso, es utilizado para mejorar los estados de fatiga intelectual.

  8. Hierro. Forma parte de la hemoglobina que interviene en el transporte del oxígeno por los glóbulos rojos en la sangre.

  9. Bismuto. Es utilizado para el tratamiento de amigdalitis y faringitis.

  10. Cobalto. Componente esencial de la vitamina B12. Se utiliza en los problemas circulatorios y la hipertensión. Además, junto al zinc y al níquel se lo utiliza en los problemas como la diabetes.

  11. Cromo. Activa el metabolismo de la glucosa y de las grasas, ayudando a disminuir las tasas de colesterol en la sangre.

  12. Cobre. Es un elemento anti-inflamatorio muy utilizado en el reumatismo, facilita la absorción del hierro y se puede utilizar en ciertos casos de anemias.

  13. Sílice. Participa a la buena calidad de la piel y los huesos, al buen funcionamiento de las articulaciones de la próstata.

  14. Litio. Oligoelemento del sistema nervioso, ayuda y regula el ciclo de sueño y el estado de ánimo. Se utiliza en tratamiento de los problemas psicosomáticos, pues equilibra los estados maníaco-depresivos.

  15. Magnesio. Tiene un efecto sobre el sistema nervioso y circulatorio. Es utilizado en los tratamientos de espasmos nerviosos y ansiedades.

  16. Níquel. Participa en la función y producción de enzimas y hormonas, además de ser utilizado en los disturbios del hígado y el páncreas.

  17. Flúor. Elemento que participa a la formación de los huesos y el esmalte dental.

  18. Plata. Sirve como agente preventivo de muchas infecciones.

  19. Oro. Actúa a nivel de los tejidos conectivos, y como estimulante del sistema circulatorio.

  20. Potasio. Ayuda a la regulación de la cantidad de agua en el organismo, además de regular el ritmo cardiaco.

  21. Yodo. Sintetiza hormonas de la glándula tiroides, participando en la obtención de energía y en el desarrollo del cerebro.

  22. Manganeso. Modulador del sistema inmunitario y junto con el azufre se puede utilizar en alergias respiratorias de tipo asma o en el eczema. Participa en la acción de biotina y tiroxina.

  23. Sodio. Regula la repartición del agua en el organismo, además de favorecer las funciones nerviosas y musculares.

  24. Selenio. Por sus propiedades anti-radicales libres, es utilizada en los tratamientos anti envejecimiento. Además tiene un rol protector del corazón, junto con algunas vitaminas.

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